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lunes, 22 de noviembre de 2010

El haber sido

Una persona de muchas palabras.
Siempre tenía algo que decir. Aunque no fuera nada interesante.

Y hace rato me apoderó un vacío de palabras. Como un dragón rojo que me dejó triste y chamuscada, pero de a una sola llamarada por noche.
Es el vacío de palabras, o el peso por la imposibilidad de decirlas.

No recuerdo que fue lo que ví primero. Si fueron los filos brillantes de la tijera, o las plumas ya flotando en el aire. Lo que haya sido, ya era tarde, me había cortado las alas.

Ahora creo que mis palabras eran el vuelo de mis sueños. Exóticos y tropicales, lejanos e imposibles.
Ya no tengo sueños imposibles. Si en algún momento tuve algo de vuelo o de imaginación, ese mismo vuelo ahora se fue volando, propio de su esencia.

Quizás es que, de pronto, descreo de las palabras. Sí, también de las mías.

Intolerante o fría, no tengo ganas de volver a ser la que era, aunque es lo que más me duele. Tampoco soporto otra desilusión, ni tengo ganas de disimularla.

No sueño en azul. Pero lo veo y lo escucho.
No sueño en verde, pero tampoco me marchito.

Me apodera la congoja de un dolor, de otra cosa más que quizás nunca vuelva a ser lo que era. El destino dirá, no puedo interceder sin capacidad de habla.

No sé qué se hace con la desilusión, aunque esta vez tengo que terminar de arrancarla, de cuajo y de raíz, espolvoreando la tierra seca en la cara de los egoístas.

Ojalá mañana pueda decir: mis alas están echando nuevas raíces.

2 comentarios:

niklaüss dijo...

Y lo harán, sólo es cuestión de tiempo. Raro, no? El tiempo es el depositario de todas nuestras ansiedades: si queremos que algo pase rápido, acudimos a él para que acelere; por el contrario, si queremos que algo se deje estar, confiamos en que lentamente todo será resuelto.
El tema clave es el "mientras tanto" y para eso contamos con todo lo que queremos y con todo lo que nos quiere...

Obviamente que uno crece: ya la vida no será la misma. Ella solita se encarga de hacérnoslo saber. Pero como te dije una vez: voy a derrotar eso. Si esto es lo que la vida me puso en el camino, lo saltaré, de eso no tengo dudas. Y una vez que pueda hacerlo, sólo quedan las cosas lindas.

Te amo con todo mi corazón y mi ser.

✨ Amrita - Yoga para la vida dijo...

El momento en el que no existen las palabras es éste. Gracias